A días del estreno de CUNA DE LOBOS, su productora, GISELLE GONZÁLEZ, revela cómo moldeó a Catalina Creel
TEXTO: NAYIB CANAÁN FOTOS: JOSÉ LUI RAMOS, JAVIER ARELLANO
Definitivamente no será la misma Catalina Creel de los años 80. No será la María Rubio que todos tenemos en la memoria, la que atemorizaba sin pronunciar una sola palabra. Sin duda, esta Catalina Creel será una versión mejorada, sofisticada y erótica, como dice su creadora, Giselle González, quien quedó sumamente complacida con el resultado final. La productora afirma que esta versión del clásico de Televisa que se estrena el lunes 7 de octubre por las estrellas presentará al público una mujer desmedida y seductora que aullará como loba en luna llena. A pocos días del estreno, González nos cuenta cómo logró transformar a la terrible villana de nuestra pantalla en una provocativa femme fatale que muchos odiarán, pero otros tantos amarán. “AHORA ES UNA MUJER SOFISTICADA Y ELEGANTE” Después de ver el resultado final, ¿qué terminaste de lograr con esta adaptación? Logré un cambio, sin lugar a dudas. Es un antes y un después, es una versión mucho más ágil de 25 capítulos de una hora... Tenemos a una Catalina Creel distinta, joven, seductora, sensual. Sigue conservando la psicología de su personaje, es una mujer fría, calculadora, compleja, pero ahora sofisticada, elegante, con una belleza enigmática, calculadora, sin límites morales. Al final logramos unas escenas bien peculiares en una Cuna de lobos renovada. Una vez que culminaron las grabaciones, ¿qué sabor de boca te deja el proyecto? Un sabor de boca muy bueno, tener la oportunidad de trabajar al lado de Paz Vega fue maravilloso porque es una mujer sencilla, encantadora, profesional, una mujer con la que nos encariñamos todos los que pudimos estar cerca de ella. Es brillante, con una vida familiar muy linda, con grandes valores, nada que ver con Catalina Creel.
Satisfecha entonces con el giro que se le dio a la historia... Sí. Me queda una gran satisfacción, estoy muy agradecida con esta oportunidad de replantear Cuna de lobos. Hay muchos títulos maravillosos, pero para mí, esta es una de las mayores joyas que tenemos, uno de los grandes íconos de la televisión mexicana, entonces, poder realizarla, además de un reto, representó una satisfacción personal muy grande. ¿Cuál fue el reto que te persiguió desde el principio hasta el final? Fueron varias escenas complicadas, una de ellas fue cuando José Carlos le daña el ojo a Catalina; se llevaron mucho tiempo. También tuvieron complejidad las primeras escenas del primer capítulo, con la muerte del esposo en altamar, padecimos bastante en pleno sol. Ahora recuerdo muchas anécdotas con una sonrisa, pero en su momento tuvimos que sortear muchos obstáculos. “ME GUSTA ARRIESGARME” Paz Vega venía de hacer cine, incluso en Hollywood, ¿cambió un poco su técnica actoral para esta serie? Contamos con dos directores maravillosos: Juan Pablo Blanco y Eric Morales, y bueno, Paz Vega tiene tantas cualidades, entre ellas, se deja dirigir. Al comienzo tuvimos una plática de cómo iba la historia, cómo se iban a dar los acontecimientos... Le dijimos que queríamos darle un tono realista, que se trataba de un thriller. Y todo esto sirvió para crear su personaje. Ella también dirige, de hecho, va a hacer su primera película como directora y como actriz, por eso conoce mucho las técnicas, las cámaras. El último día que pasamos juntas fue muy emotivo, con muchas emociones a flor de piel; las despedidas siempre son tristes. Sin duda, Paz Vega entrará por la puerta grande al mercado mexicano... Sí, ¡cómo no! Ella también está muy satisfecha, contenta. Y la verdad es que fue un regalo haber conocido a una persona como Paz. Se habla mucho de unas escenas de cama entre Azela Robinson y Paz, ¿cómo se lograron? Pues todo está muy bien cuidado. La verdad es que siempre hemos sido una producción arriesgada, me gusta hacer cosas diferentes, experimentar con tonos más altos, pero siempre con mucho respeto, sin afán de molestar a nadie. Esas escenas se hicieron de una manera muy sutil, bonitas. No creo que estén elevadas de tono ni que puedan causar incomodidad. ¿Es necesario en estos tiempos arriesgarse en televisión? Sí, y afortunadamente contamos con un equipo que nos ayudó a lograr estar a la altura de los grandes proyectos internacionales. “FUE UN PROYECTO BASTANTE PESADO” ¿Con Cuna de lobos saliste de tu zona de confort? Yo creo que no estoy en una zona de confort porque siempre he buscado proyectos e historias diferentes que me impliquen un reto. Siempre he tratado de dar más, y cada producto es diferente al otro, cada uno tiene su personalidad. Nosotros nunca nos conformamos con lo que tenemos.
¿Aparte de Paz Vega, qué otros actores te sorprendieron? Diría que Diego Amozurrutia, es un extraordinario actor, un joven muy profesional y talentoso; Gonzalo García Vivanco también tiene una actuación magnifica, y aparte cuenta con un encanto, un alma bellísima. Paulette Hernández, quien hace a Eleonora, el papel de Diana Bracho, es formidable, tiene gran formación en teatro. Tenemos también a Azela Robinson, Flavio Medina, Nailea Norvind, Leonardo Daniel... Es un grupo maravilloso. ¿Cuántas horas al día grababan? Fue un proyecto bastante pesado porque todo se hizo en locación, no contamos con foro. Entonces, cuando te tienes que trasladar de un lugar a otro, sorteando el tráfico y todos los inconvenientes, se hace duro. Iniciábamos desde muy temprano y a veces terminábamos a las 4 de la madrugada. Tuvimos también grabaciones en Acapulco, y grabar en la playa es muy complicado porque no estamos acostumbrados a esas temperaturas, en el mar se marea la gente... Pero cuando ves el producto, valió la pena. Ojalá le guste al público, porque se hizo con mucho amor y pasión. La usurpadora abrió la “Fábrica de sueños” con elevados números de rating, ¿has podido ver algo? Sí, la he visto, me parece un proyecto muy bueno. Me gusta mucho lo que veo, la historia, la adaptación que hicieron para contar la historia del presidente y la primera dama. Me parece espectacular, y le mando felicidades a Carmen y todo su equipo por lograr un producto visualmente muy atractivo. Se ve una calidad muy superior. [
ayayk[/embed]