MAITE PERRONI cerrará el año con el estreno de Doblemente embarazada, una comedia dirigida por su novio chileno, KOKO STAMBUK
TEXTO: SALVADOR FRANCO FOTOS: EDSON VÁZQUEZ, SALVADOR FRANCO, ARCHIVO
La actriz Maite Perroni terminará el 2019 como nunca lo imaginó: embarazada de dos hombres diferentes por culpa de la película Doblemente embarazada, que dirige su novio, Koko Stambuk. “Hacer esta comedia fue toda una aventura, porque me tuve que meter en la piel de una mujer que queda embarazada de su esposo, y también de su exnovio. Lo importante fue no juzgar al personaje ni ponerlo en una zona de pecado, porque son historias que aunque parezcan increíbles, han sido reales”, expresó la ex-RBD, quien también nos confesó si planea regresar a la música. ENTRE BODAS Y SOBRINOS Muchos de tus excompañeros de RBD están, o siendo papás o casándose, y ahora tú embarazada en la ficción... ¿Cómo le hiciste para preparar este personaje? Pues al no contar con la experiencia no sabes cómo funciona el embarazo, tanto física como hormonal y emocionalmente, pero lo que intentas como actriz es ponerte en el lugar del personaje para imaginar cómo podría ser.
¿Qué sería lo mejor de estar embarazada? Yo creo que la ilusión de poder dar vida. ¿Y lo peor? El miedo a tener tremenda responsabilidad. SE CONSOLIDA El 2019 ha sido un gran año para ti, en el que te consolidaste como actriz. ¿Pensaste que sucedería de esta forma? Estoy feliz. Creo que cuando tenemos la fortuna de hacer lo que nos gusta y sigues apostando por el camino, puedes decir que ahí la llevas. ¿Cómo te sientes protagonizando series y películas? Es algo que agradezco. Pero siento que me falta un chorro por aprender, aunque tengo la suerte de estar con grandes compañeros, como los de esta película, de los que trato de aprender como esponjita.
¿Piensas regresar a la música en algún momento? La música siempre está ahí y es parte de mi vida. En algún momento igual y se retoma, pero ahorita me estoy enfocando mucho más en mi carrera como actriz. ¿Con qué sueña Maite? Con ser feliz, porque si no, nada tiene sentido.