Acude porque está deprimida.
Nos enteramos de que doña Itatí, la viuda de don Roberto Cantoral, padece una enfermedad conocida como ludopatía (adicción a las apuestas), y es que, según una fuente, la señora acude noche tras noche a varios casinos de la ciudad, en los que apuesta grandes cantidades de dinero en las máquinas.
También nos comentó que es tanta su necesidad de estar ahí, ¡que hasta se duerme en los baños con tal de no salirse de las salas de juegos!
¿Desde cuándo conoce a la señora?
Como tres años, vivo cerca de este casino y es al que vengo todos los días, entonces, las señoras que nos juntamos a jugar por la noche nos conocemos y nos saludamos, una de ellas es la mamá de Itatí.
¿Viene diario?
Le dan temporadas de venir diario, y a veces sólo lo hace tres veces por semana, ya que también juega en otro casino que está por el rumbo de Polanco. Le gusta venir aquí porque no hay mucha gente por las noches y así nadie la reconoce.
¿Apuesta cantidades fuertes de dinero?
Sí, a veces en toda la noche se gasta 10 mil pesos, pero en otras llega a apostar hasta 50 mil. No le va mal, de repente gana el doble y en otras ocasiones sale perdiendo, aquí depende mucho la suerte con la que se llega.
¿Ella reconoce que es adicta al juego?
No, pero nadie de aquí te lo va a decir. Yo reconozco que padezco ludopatía y lo asumo, he investigado y sé que es una enfermedad incurable y progresiva, muy similar al alcoholismo, pues cada día te atrapa más. A veces ella y yo nos sentamos y platicamos mientras nos tomamos un café o una copa, y me ha confesado que juega por depresión, pues desde que perdió a su marido no ha podido levantarse, ya que me dice eran inseparables, así que usa esto como distracción.
¿Le confesó que lo extraña?
Sí, me dijo que cuando murió se le vino una tristeza crónica muy fuerte, así que para no sentirse sola por las noches decidió salirse a jugar. Su rutina es pasar toda la noche en el casino, después regresa a su casa, se baña y desayuna, duerme a las 12 del día y se levanta como a las 8, cena y se arregla para venir a jugar.
¿De dónde saca dinero?
Me contó que su marido la dejó bien asegurada y que a veces Itatí le manda dinero de Colombia, que es donde radica actualmente.
¿Qué le cuenta de su hija Itatí?
Ese es otra de sus mortificaciones, me cuenta que tiene un problema con su manera de tomar, y que eso la desmotiva bastante, al grado de que usa el juego para distraerse, pues dijo que no puede hacer nada por ella; tristemente, Itatí Cantoral es alcohólica y a nadie le hace caso, ni siquiera a ella, que es su madre.
¿Con quién viene?
Sola, un chofer la trae y después regresa a recogerla. Fuma bastante y siempre está muy arreglada, jamás la he visto sin maquillaje o despeinada. Sólo un día vi que estaba llorando porque perdió bastante y se fue, aunque al día siguiente ya estaba de nuevo sentada en una máquina metiéndole dinero.