Detrás de las risas que despierta en el público Javier Carranza “El Costeño” hay una impactante historia que marcó su vida para siempre. En su juventud, el comediante cometió un error que hasta el día de hoy le hace pagar las consecuencias.
“Resulta que cuando tenía como 19 años, tuve a mi primera hija con mi novia de esa época, una etapa muy difícil, sobre todo porque a la niña la dejé de ver mucho tiempo, ya que es de otro estado, su mamá se la llevó y le perdí la huella durante mucho tiempo”.
A corazón abierto, el artista confiesa: “Cuando nace mi hija, yo no estuve con ella, porque fue un caso muy raro, en Acapulco, fue un circunstancias dudosas para mí, después hubo un distanciamiento, la abandoné, es que la mamá, a fuerza, quería que me casara con ella, y yo no quería porque era muy joven, lo vi como un embarazo para amarrarte, yo me resistí, hui porque ella era mayor. Me espanté, pasaron como 10 años, nunca vi a mi hija chiquita, cuando nos encontramos fue muy duro para ambos, pero también muy esperanzador, había que sanar heridas, conocernos, darnos el chance de acercarnos, de que conociera a sus hermanos. Y esa transición ha sido más lenta, más difícil, pero ahí vamos”.
Miriam, la hija mayor de “El Costeño” tiene 29 años y con el tiempo ha logrado comprender las razones que tuvo su famoso padre para desenterderse de ella.
“Actualmente nos hablamos seguidos, ella no vive en la ciudad, pero pasamos juntos fechas especiales, el tiempo perdido no se recupera, pero hemos tratado de vivir momentos muy especiales. Y no te creas, a mí me sigue doliendo, es una herida emocional muy fuerte porque yo nunca hubiera elegido tener un hijo que no pudiera atender, fue algo circunstancial, era muy complicado”.
De su expareja prefiere mantenerse al margen. “Con la mamá llevo una relación cordial, muy escasa, ya mi hija es mayor de edad, platicamos, hablamos, en parte ha entendido esa falta, pero hay un dejo ahí, un resentimiento”. ¿Cómo han logrado padre e hija limar sus asperezas: “Yo creo que con el tiempo, con terapia, eso ayuda mucho”.
Además de Miriam, el comediante tiene dos hijos de su exesposa: “Ricardo, quien se quedó a la mitad de la carrera de arquitectura, y la pequeña es Ireri, de 20 años, estudia psicología, aunque egresó del CEA y tuvo participaciones en algunos programas de Televisa”. Ahora, soltero y sin compromiso, Carranza no busca el amor, sólo deja que la vida lo sorprenda. “Lo he intentado, pero ahora me cuesta mucho trabajo, me acostumbré a estar solo, ya no creo en el amor romántico, si hace falta tener a alguien, siempre hay necesidades de diferentes tipos, pero tengo como cubrir cada una de ellas”.