Tras ser el primer eliminado de La casa de los famosos All Stars, el actor abre su corazón como nunca y nos cuenta todo lo que esta experiencia le dejó.
El temperamento e imagen de Salvador Zerboni siempre lo han mostrado como un tipo duro; sin embargo, luego de su pasada participación y expulsión de La casa de los famosos All Stars, el actor se mostró muy sensible por la forma en la que las cosas se dieron.
“Me sentí devastado, pisoteado, pues bueno, hoy siento que quizá sentirme así es una estupidez e inseguridad mía, pensé que me habían pegado al ego, pero más bien creo que tengo que madurar más rápido en ese tipo de situaciones, pues en muchos lugares la gente me muestra su cariño, se me abrieron, no una puerta más grande, sino como 20 al mismo tiempo, como toda una mansión, estoy lleno de alegría, lleno de cariño, la gente me está empoderando”.
Con el paso de las semanas, Salvador se dice agradecido de cada cosa que le ha pasado, pues para él es un aprendizaje.
“Por algo me corrieron de La casa, el famoso soy yo, así que estoy contento, nunca pensé decir eso porque soy agradecido con el trabajo, con la vida y con las empresas que me han contratado, nunca voy en contra de ellos, pero estoy contento de que me haya pasado esto porque realmente estoy viendo la vida desde otra perspectiva, nunca había tenido la necesidad, de tener una resiliencia, mis no triunfos han sido pequeños entre comillas, así que éste que yo lo magnifiqué y lo hice gigante en mi cabeza”.
“Me doy cuenta que es de las mejores cosas que me han pasado, pues me están lloviendo ofertas de trabajo, me está viendo la gente de otra manera, no me importa quitarme la máscara de hombre duro”.
Aunque sólo se ha hablado del lado negativo de la salida de Zerboni del reality, el actor señala que no todo fue malo.
“Tampoco es tan extremista, no todo fue malo, la verdad es que yo salí de una manera tan querido por los habitantes de la casa, y yo también les tengo cariño a mis grandes archienemigos, caricaturescamente lo digo, porque no son reales enemigos, sino contrincantes nada más, les agarré cariño como a un Nacho Casano, al mismo Lupe Rivera, con quien tuve conversaciones muy tranquilas, muy amables, con principios de amistad, estoy muy contento con eso y agradecido con la vida que me puso en el lugar correcto”.
Sobre si el formato de La casa de los famosos comienza a desgastarse, el actor advierte que es un proceso lógico en los formatos de televisión. “Así ha pasado hasta con las telenovelas, creo que la gente está teniendo distintas preferencias, tenemos muchas plataformas y tenemos distintos productos y me da gusto que la gente sea más selectiva, pero no es que esté desgastada, creo que al público le gustará siempre ver el otro lado de las estrellas”.
Nada detiene a Salvador Zerboni, por lo que ha dado vuelta a la página teniendo frente a sí grandes proyectos en su vida laboral.
“Después de terminar Vidita mía que estuve haciendo en el teatro, tuve unos problemas con el productor que no ha pagado, el señor Banquells, pero ya viene una cosa que estoy construyendo con mi querido Omar Suárez, próximamente vamos a estar en teatro y también estamos cocinando un par de cositas, estoy haciendo el spin off del Ratas, lo estoy construyendo personalmente, después de La Reina del Sur, de esta aclamada serie que la gente tanto le encantó mi personaje, que se volvió icónico y que como actor es uno de los placeres de los que se puede disfrutar”.
Además, de estos proyectos, tras su salida de La casa de los famosos All Stars, también fue elegido como próximo rey de la comunidad LGBTQ+, lo que el villano de telenovelas señala como una extraordinaria oportunidad para dejar un mensaje positivo y dar la espalda a la ola de hate que podría llegar.
“Esto es un mensaje para la comunidad, muchas veces se sienten desadaptados o se sienten no incluidos en una sociedad, que a veces es muy inmadura y troglodita, pues bueno, simplemente hay que movernos del lugar y a mí así me pasó, yo me moví del lugar, y soy valorado y dignificado de una manera impresionante, ser nombrado embajador de la comunidad es un honor”.